Monday, September 2, 2013

Sobre lo ordenado e impecable de todo

Burlington, Vermont metropolitan area - Wikipedia

Una de las cosas que impactan al estar acá, en especial para un recién llegado o alguien que ha vuelto de vacaciones, es lo impecable de todo… pero todo. El tráfico super ordenado, cada uno respetando su carril, la gente es amable, se detiene en los pasos peatonales, pide permiso con una sonrisa, los jardines de las casas, que casi nunca tienen rejas, son impecables, el césped de dibujos animados, las casitas con su chimenea, el humo perfecto subiendo al cielo, todo exageradamente señalizado, le gente espera su turno en las filas, hasta lo silvestre parece ordenado, todo en su lugar y con un colorcito bien marcado… uno se siente en pitufilandia. Claro dependerá de donde uno viva, acá en Vermont hay días que es así...  pitufilandia. Y cuando uno llega recién, a uno le molesta todo eso, uno duda, como es posible, todo tan… perfecto. Es que en Bolivia somos bien walaychos, no hay nada que hacer, pero uno extraña la “walaychez”, el cruzar la calle por el medio esquivando autos, decirle al chofer ‘aprovecharé maestro’, ignorar a los peatones y los peatones ignorar a los autos… es que la ‘walaychez’ permite el diálogo y el poder charlar, los límites son bien flexibles, nada es rígido, por acá todo es impecable, pero rígido como una piedra… no hay espacio para el diálogo… probar hablar con un policía cuando te ha parado, imposible, te haces pis porque son grandes y muchas veces sobre alimentados, ¿no me podría dar más barato?... te miran largo y te dicen ¿¿cómo??... no se puede. Todo tiene sus ventajas y desventajas. Vivir en lo impecable tiene precio, el ser walaycho también, al final parece que uno no puede dejar de ser lo que es… si vives por aquí tienes que aceptar el deswalaycharte, y si vives allá tienes nomás que abrazar lo walaycho, sino uno vive triste y reprimido y ahí está el quid del asunto.

1 comment:

  1. Todo es perder o ganar. La gente se educa, pero pierde orginalidad; la gente se ordena; pero pierde humanidad. Una por otra. Creo que los términos que a veces se usan ("países más desarrollados"), son medias verdades. Países con más cosas ... pero menos alegres y humanos. En todos los lugares la gente se ayuda cuando se necesita, cuando hay una emergencia. La cosa es que la gente se sonría cada día y que los buses sean una experiencia ... no una máquina.

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