Tuesday, January 8, 2013

Mapquest, Google Maps y GPS

Sygic GPS Navigation Soon to be Available via Android Auto - Sygic |  Bringing life to maps

Cuando te invitan a algún lugar nuevo, lo primero que dices es ‘¿y ahora?, ¿cómo llego? Y ahí nomás te das cuenta que estás en otro lado. Es que algo interesante de por aquí es que cuando sea que hay que ir a alguna parte manejando, porque se maneja para todo y para nada, se pone los datos en la computadora (en Mapquest o ahora el más popular Google Maps) y ¡zas! te aparece casi mágicamente todas las direcciones que hay que tomar, todas, pero todas, paso a paso, con mapa incluido si quieres, sin posibilidad de improvisación: cuántas millas hay que ir (y creo que también se puede cambiar a kilómetros, al principio cuesta eso de las millas, pero después uno se acostumbra como a todo), dónde hay que doblar, dónde puedes comer, cuánta distancia tienes que ir, si quieres tomar una ruta alternativa, todo, bien eficiente la cuestión. Por supuesto hay gente que exagera y para todo lo usa, hasta para ir al supermercado. Y si no es eso se usa el GPS, que ahora está hasta en los teléfonos, eso que hasta hace poco sólo usaban los ingenieros, me acuerdo todavía escuchar a gente decir ‘tengo que prestarme GPS para mi trabajo de campo, no sé qué voy a hacer, difícil es conseguir’, o algo así. El GPS es interesante porque no sólo te muestra dónde hay que doblar (tiene mapa y es medio interactiva la cosa) sino que también te lo dice, una voz femenina generalmente, uno la imagina siempre bien sensual, ¿por qué será no?, pero se puede también cambiar a voz masculina claro, también de idioma, hasta incluso creo de acento, si uno quiere una voz caribeña, o argentina digamos, se puede. El GPS también lo usan frecuentemente, aunque nadie quiera admitirlo, los que salen de fiesta y vuelven con copas; como no se acuerdan dónde viven, y ya tienen la dirección grabada en el aparato, solo ponen ‘go’, y sumergidos en la irresponsabilidad van manejando despacio por la noche, escuchando a todo volumen ‘doble por aquí, luego aquí’, y así. Otro mundo. Y claro, irremediablemente, la primera vez que he experimentado el asunto me he puesto a pensar lo diferente que sería en Bolivia, en cualquier ciudad, especialmente si uno vive en una de las villas alejadas, donde los nombres de las calles no están bien demarcados, a veces las casas no tienen número, etc., sería un poco diferente, no imposible, pero diferente.  Hasta cierto punto sería igual, hasta cierto punto, luego cambiaría la naturaleza de las direcciones: ‘doble a la derecha en la calle Alcoche, luego de dos kilómetros doble a la izquierda en la calle Coroico, siga tres cuadras, en la esquina que tiene un garaje con puerta de calamina, vaya recto hasta llegar a la tiendita que tiene banderita blanca, pregunte por doña Candelaria quien le dirá cómo llegar a la calle Puente Villa, ya en la calle Puente Villa, y desde la esquina en que de la vuelta, cuente tres puertas empezando por la casa que tiene medidor, entonces habrá llegado a su destino, Puente Villa 1527. 

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